Recordaba ayer Fernando Alonso la salida de Bélgica 2012, cuando Grosjean con su Lotus, el precedente de Renault en la parrilla, voló en la salida, le sacó fuera, no le atravesó por poco (pasó a menos de 90cm de la cabeza del español), y eso le costó el título Mundial con Ferrari a la postre contra Vettel.

“No pude hacer nada entonces, no estaba en mi mano”, explicó Fernando defendiendo su decisión de permanecer en Ferrari año tras año porque siempre optó al título. Aquél susto sin embargo, que le costó una carrera de sanción al francés, fue uno de los más grandes de su carrera deportiva junto al de Brasil 2003 y el de Australia 2016, donde Fernando dijo haber “gastado una de mis vidas”.


Hoy el escenario se ha repetido seis años después cuando Fernando, que salía 14º, se ha visto empujado violentamente por el Renault de Hülkenberg, que ha frenado tardísimo, tanto que en la colisión en La Source, la primera curva de derechas, el McLaren ha salido volando, se ha apoyado en el Sauber de Lecrec, afortunadamente sobre el arco de seguridad del capó motor, y ha acabado con medio coche despedazado fuera de carrera, al igual que Hulkenberg.

(Así quedó el Halo de Leclerc tras pasar Alonso por encima)
(Así quedó el Halo de Leclerc tras pasar Alonso por encima)

“Ví a Hülkenberg en los retrovisores con todas sus ruedas bloqueadas (por la frenada). No había manera de evitarlo, no tenía donde meterme. Lo positivo es que estamos todos bien”, ha dicho Fernando. “Por ahora estoy bien, habrá que esperar un rato pero ahora bien. Es frustrante, como en 2012, que vienen por detrás y te llevan, veremos si los comisarios penalizan o no porque hay que saber hacer salidas también, es difícil de entender”, decía Fernando.

Por fortuna todos han salido ilesos, si bien Fernando, Lecrec, Hulkenberg y hata Raikkonen y Bottas, además de Ricciardo (abandono final) se han visto afectados.